lunes, 3 de mayo de 2010

Papá ¿porqué le vamos al Cruz Azul?

Érase una vez en el tiempo que Necaxa y Atlante llenaban sus estadios, eran grandes, ganaban. Hasta que dejaron de hacerlo, el ayuno se prolongó por décadas y un día, nadie sabe bien cuándo, sus seguidores se refugiaron en la indiferencia tras varios años anclados en la resignación. A mediados de los ’90 Potros y Rayos volvieron a ganar, pero para entonces había pasado tanto tiempo que se encontraron celebrando casi solos. El irreversible abandono de su gente los orilló al exilio: ambos clubes optaron por sobrevivir en el interior de la República.

Hoy, en lugar de llorar una nueva derrota, el fanático celeste experimentaría la ilusión de enfrentarse al Barcelona ante los ojos del mundo en Abu Dhabi. Aunque claro: para eso tenían que ser campeones de Concacaf. ¿Y cómo no? También perdieron esa Final.

Entiendo al aficionado que apoya al equipo de su ciudad o región. Comprendo, aunque no comparto, el sentimiento de arraigo de las Chivas, el complejo de superioridad que te invita al América, el amor al buen futbol que a pesar de todo te orilla a ser del Atlas, o la rebeldía innata a los Pumas. Pero irle a Cruz Azul sin venir de Ciudad Cooperativa o de Lagunas, Oaxaca es una necedad que escapa a mi comprensión.

El aficionado azul no solo perdona; también olvida. Solo bajo prescripción amnésica puede asimilar semejante capacidad de sufrimiento sin incurrir en deserción. Hay quien incluso piensa que el cruzazulino sufre una variante de masoquismo, y opta por nombrarlo “emo”, en lugar del tradicionalmente despectivo “chemo”.

Ni las heridas históricas del Monterrey en el D. F., ni cerrar en casa para olvidarse del trauma que le provocó el Pachuca hace 10 años, ni prohibir la salida de su capitán Torrado al futbol español, ni tener al campeón goleador en sus filas, o la garantía de Enrique Meza en la banca, ni el gol anulado a Baloy en la ida, tampoco el penalti perdonado a Corona en la vuelta, ni siquiera saber que hasta el pequeñito Banfield salió campeón de Argentina ese mismo domingo. Nada, absolutamente nada le sirve a Cruz Azul para huir de su tragicomedia.

No sacaré pecho por intuir que el Monterrey sería campeón tras la muerte de Antonio de Nigris. Eso tiene tan poco mérito, como haber anunciado a los cuatro vientos que Cruz Azul no ganaría la Final. Jugarse el prestigio, con los cementeros de por medio, no invita al menor riesgo porque la ley de probabilidades les hace lo que el viento a Juárez. Todos le ganan al América… menos Cruz Azul. Cualquiera sale campeón… excepto Cruz Azul. Y cuando parece que ya es demasiado, la agonía no hace sino prolongarse un año más.

Por todo lo conseguido hace cuatro décadas, presumen sus fieles que Cruz Azul nació grande. No les falta razón… el problema es que muy pronto dejó de crecer.

Gracias a Barak Fever

viernes, 26 de febrero de 2010

El arte de Eugenio Merino

El Arte debería de ser incluído, al igual que el Fútbol, la Política y la Religión, como tema de plática de borrachos ya que como los otros tres, es cuestión del gusto o la apreciación individual del observador lo que define la belleza y el interés que puede despertar en cada persona.

La expresión "artística" que a continuación presento no me llama la atención en el aspecto estético en sí, sino en la forma en que despierta la polémica por su forma de representar la ideología propia de su autor: Eugenio Merino.

Su escultura muestra a un musulmán rezando, sobre el que se sitúa un sacerdote católico, y sobre este un rabino. El artista defiende su obra alegando: “No se trata de una obra con la que yo quiera provocar. Mi idea es la de la coexistencia de las tres religiones, que hacen un esfuerzo común para llegar a Dios en plan literal. Creo que la lectura es positiva”.

A mi entender particular es inevitable dejar de ver la clara provocación por la forma en que se disponen los tres hombres en clara alusión al poder económico del extracto social que ejerce dichas religiones y más aún cuando todos están en obvia postura de oración.

Reitero: la belleza (y la polémica)radica en el ojo del observador. Salud Pues!!

martes, 16 de febrero de 2010

Tu nombre en la marquesina

En la primera entrada de este blog comenté que el amigo Ed me había animado a entrarle a esto de los blogs y esta es la entrada por la que se dío origen a esto que espero progrese.


Por todos es bien sabido el impacto de un nombre comercial, una marca o un nombre artístico, éste último debe reflejar en parte la personalidad de quien lo porta, causar un impacto mediático y al decirlo o escucharlo debe remitirnos inmediatamente a la imagen de su dueño. Si bien, hay quienes han triunfado con su nombre de pila, tambien los hay que en definitiva se lo deben todo al nombre artístico y más aún en el oscuro mundo XXX, así que piénsale:


¿Cual sería tu Nombre Artístico si te dedicaras al mundo del Porno?
El mío sería "Iván Drago" me valen los derechos y el copyright de Stallone, el comenzó haciendo Softcore ¿que no?



PD
No se valen respuestas del tipo: "...yo no me dedicaría..." baneo inmediato! EL chiste es divertirnos.
Salud Pues!!

viernes, 5 de febrero de 2010

Fotos Microscópicas

Las siguentes imágenes nos llevan a apreciar de cerca y a detalle ese universo que vive dentro de nosotros.
El cuerpo humano, dicen, es la máquina perfecta. Como todo gran sistema se compone de subsistemas que trabajan en sincronía formando así un todo único en su clase.

En orden de aparición:
1.-Espermatozoides intentando fertilizar un óvulo.
2.-Embrion humano de 6 dias implantándose en el útero.
3.-Cóagulo sanguíneo
4.-Punta de cabello con orzuela

Gracias a Mosito por el envío.
Salud Pues!






























Año nuevo: Actividad Nueva

Este año he decidido entrar al mundo de los Blogs, ¿porqué? parte iniciativa personal parte animado por el amigo Ed. Es una inquietud que tengo desde hace un tiempo y lo hago hasta ahora solo porque si.
No trataré temas específicos pero si aquellos que en particular me parezcan interesantes de comentarse en conjunto.
Deseenme suerte porque aqui dependo de ustedes y sus comentarios.
Salud Pues!