El Arte debería de ser incluído, al igual que el Fútbol, la Política y la Religión, como tema de plática de borrachos ya que como los otros tres, es cuestión del gusto o la apreciación individual del observador lo que define la belleza y el interés que puede despertar en cada persona.
La expresión "artística" que a continuación presento no me llama la atención en el aspecto estético en sí, sino en la forma en que despierta la polémica por su forma de representar la ideología propia de su autor: Eugenio Merino.
Su escultura muestra a un musulmán rezando, sobre el que se sitúa un sacerdote católico, y sobre este un rabino. El artista defiende su obra alegando: “No se trata de una obra con la que yo quiera provocar. Mi idea es la de la coexistencia de las tres religiones, que hacen un esfuerzo común para llegar a Dios en plan literal. Creo que la lectura es positiva”.
A mi entender particular es inevitable dejar de ver la clara provocación por la forma en que se disponen los tres hombres en clara alusión al poder económico del extracto social que ejerce dichas religiones y más aún cuando todos están en obvia postura de oración.
Reitero: la belleza (y la polémica)radica en el ojo del observador. Salud Pues!!




